Homenaje a Bach de Jorge Oteiza: Un modelo de partitura gráfica

Homenaje a Bach de Jorge Oteiza: Un modelo de partitura gráfica

Uxue Uriz: Universidad de Navarra

Overview

La contemplación de una obra de arte y la experiencia de su disfrute permiten diferentes niveles de implicación en el espectador. Asimismo, la búsqueda e identificación de las referencias sobre las que el artista elabora su código abre un amplio abanico de posibilidades y permite elaborar una lectura personal de la obra. Esta experiencia -más o menos reflexiva, más o menos intencionada- facilita el diálogo entre el artista y el espectador, favorece la fusión entre la realidad material de la obra y y la interpretación del que la ve y promueve la creación de nuevos códigos de expresión artística.
Por otro lado, sin perder de vista la tradición oral en la transmisión de la cultura musical, gran parte de la música occidental ha pasado de generación en generación a través de las partituras. Podríamos hacer un recorrido por la historia de la música atendiendo a la forma en que los sonidos se han plasmado en el papel, desde la representación de la altura y la duración para la entonación del canto gregoriano hasta la ruptura con el sistema de notación convencional a partir de la segunda mitad del siglo XX. Es en ese momento cuando la partitura se convierte en guía, en la nueva cartografía contemporánea, en una obra plástica de representación musical.
La historia del arte está llena de expresiones artísticas sinestésicas, de paralelismos entre lo visual y lo sonoro, hasta llegar a la simbiosis entre la partitura y la obra gráfica, surgiendo los conceptos de gráfico musical y partitura gráfica. Elementos del lenguaje visual como el trazo, el color, la línea y el espacio se convierten en recursos de escritura musical que permiten al compositor ampliar los que le ofrece la notación convencional. La interacción entre lo visual y lo sonoro es un camino de ida y vuelta, ya que las vanguardias artísticas del siglo XX se acercan a las nuevas estéticas musicales y algunos compositores de este periodo escriben obras en las que el aspecto visual de la partitura es tan importante como la música en sí misma (Buj, 2013). No podemos perder de vista el componente educativo de este tendencia y las múltiples posibilidades que nos ofrece la fusión entre artes plásticas y música.
Siguiendo con la convivencia entre disciplinas, la relación entre la escultura y la arquitectura es un tema que interesó a Jorge Oteiza desde el inicio de su actividad artística (Lizasoain, 2019). Para Oteiza la arquitectura es un lugar de acogida de la escultura y esta cercanía lleva al autor a su idea de muro, que materializa en proyectos como la fachada de la Basílica de Aranzazu. El contacto con la arquitectura permite a Oteiza desarrollar el ejercicio del relieve, evolucionando hacia la abstracción. Una de las formas de sistematización y organización del relieve tiene una clara inspiración en la composición musical. Utilizando patrones rítmicos, cadencias, mellas y salientes, líneas y puntos de diferentes grosores Oteiza consigue un modelo dinámico y equilibrado. En Homenaje a Bach encontramos el ejemplo más claro de este tipo de obra mural. Bach es una referencia constante en los escritos y reflexiones de Oteiza, incluyendo alusiones a su sistema compositivo, a la extensa instrumentación de su obra y a la estética barroca (Etxebeste, 2014).
Desde esta perspectiva proponemos un análisis de la obra de Jorge Oteiza Homenaje a Bach, una exploración lúdica sobre las intenciones de Oteiza en esta obra, buscando referencias, modelos y códigos que nos permitan crear otros paralelos y recrear este muro-homenaje desde lo sonoro.

Keywords: expresión artística, partitura gráfica, escultura mural, recreación, sinestesia, arte sonoro