Una metodología para la creación de alfabetos acusmáticos: el laboratorio de sonas

Una metodología para la creación de alfabetos acusmáticos: el laboratorio de sonas

Berio Molina: UVigo

Overview

La revolución digital, que tuvo un importante empuje en las sociedades occidentales a partir del año 2000 con el uso masivo de ordenadores y dispositivos móviles, está suponiendo el reemplazo de la principal función de la escritura manual: representar el alfabeto fonético y trasladar el lenguaje oral a un formato que pudiera permanecer en el
tiempo y romper las distancias espaciales del cuerpo a cuerpo. Hoy en día se puede declarar sin riesgo de resultar demagógico que la escritura manual ya no necesita representar ningún lenguaje porque esta función ha sido reemplazada por la escritura mecánica.

A lo largo del siglo XX varios autores habían anticipado la necesidad de pensar la escritura (en términos generales) fuera de la lógica representacional, especialmente Jacques Derrida, quien en 1967 publica De la gramatología, un ensayo crítico dirigido a lo que denomina logocentrismo y a la escritura entendida como una desleal representación fonética del lenguaje, tesis defendida por lingüistas como Ferdinand de Saussure que veían la escritura como un deficiente substituto de la palabra hablada. Derrida, a través de un proceso de deconstrucción, propone que la escritura debe liberarse de su condición de representar un lenguaje fonético, para ser ella misma. Paralelamente a partir de los años 60 surgen varios movimientos artísticos que defienden esta misma ruptura representacional: John Cage propone en su texto Experimental music (1957) “dejar que los sonidos sean ellos mismos”; Peter Kubelka presenta la película Arnulf Rainer (1960), dentro de la corriente del “Structural film”, donde solo aparecen una sucesión de fotogramas en blanco y negro; José Cortés publica dentro del colectivo Zaj su partitura Música para una pluma estilográfica donde utiliza una pluma para hacer ruído con ella y no para escribir. Esta comunicación quiere tomar el relevo de la necesidad de entender la escritura manual fuera de los códigos del lenguaje representacional, entendiendo que ya no es necesario representar a un sonido (fonema) sino que ella misma es sonido. Para ello propone e introduce una metodología que denomina laboratorio de sonas, que permite el estudio y desarrollo de un nuevo alfabeto acusmático que substituye al alfabeto fonético.

Cuando se escribe una letra manualmente, ésta produce un sonido. Cada letra tiene un sonido propio con unas características determinadas que se pueden clasificar según su tonalidad, intensidad, volumen, velocidad, textura, timbre, silencio, duración o tiempo, entre otras cualidades sonoras. Las letras caligráficas, además, pueden dividirse en trazos mínimos con suficiente autonomía sonora. Estos trazos, denominados sonas, funcionan como módulos que pueden combinarse entre sí para formar nuevas letras, y en su conjunto, nuevos alfabetos.
Esta comunicación identifica un total de diez sonas e introduce sus cualidades sonoras. Expone una metodología combinatoria, denominada laboratorio de sonas, que busca alcanzar unos objetivos en relación a lo que define como escritura acusmática, una escritura manual en la que se equilibra su componente sonoro con el visual, negando en ocasiones este último como proceso metodológico.

Objetivos:

  1. Introducir la idea de escritura acusmática
  2. Identificar y presentar los trazos acusmáticos que componen las letras.
  3. Establecer una metodología combinatoria como sistema de creación de alfabetos.
  4. Introducir la problemática sonora en el diseño. Entendiendo el dibujo como un
    campo expandido donde interactúan procesos performánticos, musicales, corporales y
    visuales.
  5. Proponer un método educativo donde el sujeto se enfrenta a su propia caligrafía
    desde la búsqueda de una subjetividad estética

 

Keywords: arte sonoro, escritura experimental, caligrafía, lettering, dibujo contemporáneo, diseño expandido.