
Para pasar de diseñador gráfico a diseñador de marcas es necesario especializarse a través de la formación y disponer de un portfolio que muestre de lo que eres capaz. Como seguro que tienes dudas, en este artículo de Barreira A+D vamos a darte todas las respuestas. ¡No te lo pierdas!
¿En qué se diferencia el diseño gráfico del diseño de marca?
En términos generales, aunque ambas vertientes tienen en común el diseño, lo que les separa es la especialización. Un diseñador gráfico general puede enfrentarse a un abanico muy variado de retos y, en muchos casos, con instrucciones claras o con un manual corporativo bajo el brazo.
En el caso del diseñador de marca su labor suele partir de cero, ya que es el encargado de dar imagen a un proyecto. Eso no solo requiere el conocimiento técnico a nivel de creativo, sino la capacidad de extraer información, sintetizarla y plasmarla en una propuesta sólida.
Habilidades que ya tienes y las que necesitas desarrollar
Como diseñador gráfico ya partes con una base sólida que en diseño de marca no solo es útil, sino imprescindible:
- Dominio de herramientas como Illustrator, Figma o Photoshop.
- Criterio visual y capacidad de ejecución.
- Conocimiento de tipografía, color y composición.
- Experiencia traduciendo ideas en piezas concretas.
Lo que necesitas desarrollar tiene más que ver con el pensamiento estratégico que con la técnica:
- Capacidad de investigar el negocio, el mercado y el público objetivo.
- Habilidad para sintetizar información y convertirla en decisiones visuales.
- Visión sistémica para diseñar identidades coherentes en múltiples puntos de contacto.
- Gestión del cliente y del proceso creativo desde el primer briefing.
¿Cómo construir un portfolio orientado a identidad de marca?
El portfolio es la principal herramienta de un diseñador de marca para demostrar su valor. A diferencia del diseño gráfico general, aquí no basta con mostrar el resultado final, sino el proceso.
Cada proyecto debe reflejar cómo llegaste a las decisiones visuales, qué investigaste, qué estrategia hay detrás y cómo el resultado responde a un objetivo. Porque ahí está la clave, un diseño puede ser más o menos atractivo en función del mensaje que se quiera transmitir.
Si aún no tienes proyectos de branding profesionales, no es un problema. Puedes desarrollar proyectos ficticios o personales con la misma rigurosidad que aplicarías a un encargo real.
Este primer paso suele coincidir con el momento en que muchos diseñadores se preguntan cómo empezar a trabajar de brand designer, ya que el portfolio es precisamente la puerta de entrada a esos primeros encargos.
Por ejemplo, puedes elegir un negocio, investigar su mercado, definir su posicionamiento y construir su identidad de marca desde cero. Esto aplica tanto para negocios pequeños, como para grandes marcas.
¿Te imaginas sorprendiendo con una nueva propuesta comercial para Coca Cola o Apple? Solo tienes que ponerte a ello y te sorprenderás de los resultados.
¿Qué formación te ayuda a dar el salto profesional?
La especialización no es algo que se deba dejar al paso del tiempo o a la acumulación de experiencia. Apostar por la formación adecuada puede marcar la diferencia entre seguir haciendo diseño gráfico o abrirte camino como diseñador de marca.
La decisión sobre qué estudiar después de diseño gráfico suele ser precisamente el punto de partida para tomar esa decisión con perspectiva.»
En ese sentido, el VIVID: master in brand design de Barreira A+D está diseñado precisamente para cubrir ese salto. El programa parte de los fundamentos de la estrategia de marca y avanza hacia el desarrollo de identidad visual guiado por algunos de los referentes más reconocidos del sector internacional, como Snask, Bedow, Dot Lung o Nice Guy, entre otros.
No se trata de aprender herramientas, sino de aprender a pensar como diseñador de marca. Uno de los puntos diferenciales del máster es su enfoque práctico, ya que los proyectos replican la dinámica real de una agencia, incluyendo un encargo para un cliente real.
A eso se suma una experiencia formativa internacional en Nueva York, con visitas a estudios y masterclasses de profesionales de EE. UU., Suecia, Italia y otros países.
El programa se imparte en modalidad híbrida los fines de semana, lo que te permite compaginarlo con tu actividad profesional sin tener que pausar tu día a día.
Comparar ambos caminos en detalle, como se plantea en qué estudiar entre diseño gráfico y VIVID, ayuda a entender mejor hacia dónde orientar esa especialización.
¿Y sabes lo mejor de todo? Que estás a un solo paso de comenzar. Solo tienes que ponerte en contacto con nuestro centro y te ayudaremos a empezar.




