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¿Qué es exactamente la preproducción de animación?

By 13.Jul.2016 3 Comments
Imagen Curso de Preproducción de Proyectos
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Parece que cuando se dice PREPRODUCCIÓN no tenemos muy claro a qué se refiere la palabra, ya que engloba muchas fases de trabajo y especialidades profesionales diferentes dentro de un proyecto de animación, así que vamos a intentar aclarar bien el asunto para que todos entendáis de qué se trata y poder así saber si os interesa dedicaros a ello.

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El desarrollo  y preproducción del proyecto es la fase más creativa y apasionante dentro del proceso de una producción de animación, ya sea 2D, 3D , Stop Motion o para un cortometraje, largometraje, anuncio o serie de TV. Esta fase es una de las más importantes por no decir la que más, y engloba a su vez varias fases de trabajo que vamos a ir explicando:

Todo parte de una idea, una primera idea brillante que sea capaz de mover la maquinaria y remover nuestros sentimientos. Por eso quizás lo más importante del proceso de una producción de animación sea dar con un gran concepto, original y apasionante.

       

  • El día a día de una típica familia de clase media en EEUU.
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  • Un niño y un perro con poderes mágicos habitan la post-apocalíptica tierra de Ooo.
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  • Una aldea poblada por irreductibles galos que resiste ahora y siempre al invasor.
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  • El asombroso viaje por el  interior de la mente de una niña.
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  • Un pez sobreprotector pierde a su hijo en la inmensidad del océano.
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  • Una familia de superhéroes retirados es obligada a volver a la acción.
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Os suena, ¿verdad? Estas primeras premisas condensadas en una frase a menudo son meses de trabajo de un equipo de creativos que parte de un papel en blanco y amplios conocimientos sobre cómo crear una historia. No sólo se trata de tener talento e imaginación. Hay mucho oficio detrás para que la percepción del espectador en el resultado final sea algo fresco y desenfadado.

Una vez que las premisas están claras, comienza la labor gráfica de diferentes artistas. Cualquier dibujante puede dibujar un niño y un perro, pero … ¿Cuál sería el adecuado para protagonizar Hora de Aventuras? ¿Cómo dibujaríamos una pantera rosa? Para diseñar unos personajes acordes con la historia no basta con saber dibujar, hay que encontrar el diseño adecuado, el estilo gráfico que nos lleve por todas esas emociones por las que pasarán nuestros personajes. Un diseño para una serie preescolar, a priori funcionará mejor con ayuda de formas suaves y redondeadas, más amables para el público al que va dirigido.

Otro diseño para un público adolescente podría partir de formas más agresivas, líneas diagonales, triángulos, que reflejen la energía e inestabilidad propia de esas edades…. O podemos poner todo patas arriba e intentar partir de lo contrario a lo establecido. ¿El personaje más malvado del mundo tiene apariencia de un bebé encantador? Aquí comienza la excitante labor de investigación artística que nos llevará a encontrar los diseños de personajes adecuados para nuestro proyecto.

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Pero obviamente, los personajes viven en su mundo particular. Y ese universo gráfico también debe tener su propio estilo, en donde las cosas no son como las vemos en el mundo real. Pocoyó no vive en un mundo con paredes, los fondos del mar de Buscando a Dory no son tan oscuros como el océano real, y los entornos del Asombroso mundo de Gumball son extrañamente hiperrealistas comparado con sus habitantes. La conexión entre el diseño del personaje y su entorno son cruciales para definir la historia. ¿No os resultaría extraño ver a Micky Mouse paseando por las calles de  South Park, o a la Pantera Rosa por Springfield? Si, sería divertido de ver, pero no muy congruente con la idea inicial.

Al igual que con el desarrollo de personajes, no se trata de saber dibujar una casa, un castillo o el interior de un laboratorio. La pregunta es… ¿qué forma puede tener ese castillo para que mi historia se entienda mejor? ¿Sus puertas serán estrechas y alargadas para dar más sensación de solemnidad? ¿El laboratorio estará construido sobre un conjunto de formas caóticas que alberguen al científico loco o preferimos un ambiente ordenado en el que sea creíble desarrollar la fórmula secreta que salve a la humanidad? Todo este desarrollo de conceptos artísticos nos ayudará a dar forma a los diferentes espacios en los que desarrollamos la acción.

Esta primera fase de investigación y desarrollo visual es lo que conocemos como visual development o concept art. Y cuando guión, personajes y entornos empiezan a estar claros, comenzamos a plasmar un boceto de la historia en un guión gráfico o storyboard.

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El storyboard es una especie de manual de instrucciones que nos acompañará hasta el final de la producción. Dibujando los diferentes planos viñeta a viñeta, el director puede explicar al resto del equipo cómo se desarrollará la historia.

Para realizar un storyboard hay que manejar bien el lenguaje cinematográfico. Una misma historia se puede contar de muchas maneras. Un abuelo que haya vivido en primera persona la guerra nos contará sus batallitas de una manera diferente a como lo contaría un catedrático de universidad o  como puede contarlas un niño de 8 años. Todos conocemos a gente con la capacidad de contar algo tan cotidiano como ir a comprar el pan y conseguir captar la atención de todos los presentes, pareciendo que está relatando un momento emocionante de su vida. Esa habilidad especial para dominar el lenguaje y conseguir la atención del espectador es muy parecida a la que tenemos que conseguir en el lenguaje cinematográfico. Manejar el ritmo, el suspense, la cámara, la acción de los personajes… realmente en el storyboard está todo el pescado vendido, si funciona, si capta nuestra atención y entendemos la historia, el proyecto está salvado. Lo demás será adornar y sumar, pero es difícil que se nos vaya de las manos.

En todos los estudios encontramos una pared con el storyboard expuesto a la vista del equipo.  En torno a él se debate, se comentan las dudas, se cambian las viñetas de sitio, se añaden o eliminan planos… el storyboard es una herramienta viva en constante evolución que permite a todos los artistas tener en todo momento una idea global del proyecto.

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Es muy frecuente que este guión gráfico se grabe en una película a la que llamamos animática, añadiendo los tiempos de cada plano e incorporando la música, voces y sonido. Como aún estamos en una etapa prematura del proyecto, es raro que los audios sean los definitivos, por lo que se suele echar mano de alguna música que nos de el efecto dramático que buscamos y sirva al músico como guía para que pueda trabajar la banda sonora original. En el caso de las voces, es fácil que estos primeros personajes hablen en boca del storyboardista, director o alguna persona del estudio con dotes de actor o actriz de doblaje, capaz de meterse en el papel de gnomo, osito amoroso, bruja piruja o cualquier otro personaje que se tercie. Así que realizar este primer boceto animado del proyecto en el estudio también se vuelve un momento muy divertido.

Paralelamente a este proceso se comienza a trabajar con el colorscript, un estudio sobre cómo vamos a contar la historia a través de los colores. Hay que prestar la importancia que se merece al color y a la luz en una película ya que afectará psicológicamente al espectador de manera muy directa y ayudará a una mejor narrativa visual si conceptualmente está bien concebido.

Una misma habitación, dependiendo de qué paleta de colores elijamos en cada momento de la película puede ayudarnos a reflejar la soledad del protagonista, la calidez del hogar o el terror que puede provocar un espacio desconocido.

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Todos estos elementos de la narrativa, desde el guion hasta el diseño o  color, hilvanados y controlados para conseguir una progresión  y un contraste en crescendo, conseguirán que nuestra película final tenga una unidad conceptual y visual y que todo lo que veamos parezca coherente y pase desapercibido. Puede parecer ingrato, pero sólo cuando el espectador se sienta y disfruta de la película sin hacerse preguntas, dejándose llevar y emocionar por lo que está viendo de una manera natural, es cuando te das cuenta de que todas las piezas están bien encajadas y el trabajo es correcto.

El conjunto de oficios de creación, diseño, color, planificación de planos etc… que deja el trabajo preparado para que pase a la etapa de producción, en la que animará, renderizará y terminará la película, es lo que llamamos desarrollo y preproducción. Y es una actividad que nos llena, divierte y entretiene tanto, que en ocasiones resulta difícil referirse a ella como “un trabajo más”.

Es una pasión por contar historias , y una gran suerte que podamos invertir toda nuestra energía y tiempo  en jugar a inventar nuevos mundos que más tarde el público podrá disfrutar en la pantalla.


Post escrito por Aitor Herrero Larrumbide (Coordinador del Curso de Preproducción de Proyectos de Animación)


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