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Académico

Helsinki 40, un TFM de David Martínez Ballarín

By 21.Dic.2022 No Comments
Helsinki 40

Los TFM de la última edición del Máster en Diseño Gráfico han dejado proyectos de gran calidad, algunos especialmente sorprendentes, por su planteamiento y por su ejecución. Queremos mostraros varios de ellos, y hoy vamos a empezar por Helsinki 40, de David Martínez Ballarín.

Periodista de formación, decidió en 2020, junto a cinco compañeros más de facultad, fundar un medio digital con el que mostrar la cara B del deporte y relatar su valor más allá de los goles, los récords o los títulos. El medio terminó su actividad, pero ahora ha decidido recuperar sus contenidos para este TFM en homenaje al buen periodismo, al papel, y al tiempo sosegado que requieren las mejores historias. Hemos querido que él mismo nos cuente, y este es el resultado.

 

Equipo Helsinki40

Imagen del equipo Helsinki 40.

 

De una web a una revista en papel. ¿A qué crees que se debe que estemos recorriendo el camino inverso al que recorrimos cuando nos lanzamos del papel a lo digital?

El mundo actual en el que vivimos, un mundo totalmente digitalizado, nos bombardea constantemente con estímulos, información o novedades, y nos chantajea con la inmediatez. Este contexto termina siendo una fábrica de personas saturadas de información, de objetivos y de necesidades que, en el fondo, están vacías, sin valor. El periodismo también ha sucumbido a este ritmo de vida en detrimento de su calidad y prestigio. Porque, ¿cuánta gente hoy en día entra en los artículos de las noticias? ¿Cuánta gente dedica 5 minutos a leer un reportaje y a reflexionar con él? Ahora estar informado se resume en leerse los pocos caracteres que caben en un titular. La gente se queda allí y pasa a lo siguiente.

Este contexto fue una de las razones que nos hizo juntarnos durante nuestro último año de carrera (Periodismo) a mis amigos y a mí, que nos motivó a ir contracorriente e intentar recuperar esa pausa y cariño que pudo llegar a tener y merecer el periodismo. Así nació Helsinki 40, un medio que quería transmitir esa misma filosofía de hacer las cosas al momento de consumirlas. Sin embargo, al convivir en el ecosistema digital (antes sólo existía helsinki40.com) inevitablemente nos veíamos obligados a utilizar las mismas mecánicas de trabajo. Por ello esta vuelta a lo analógico. Por eso quise recordar esa intención recuperando algunos de los mejores contenidos de Helsinki 40 en una publicación analógica. Porque una pieza impresa, tan personal y hecha con tanto mimo, al final pide ser disfrutada con la misma pausa con la que se ha diseñado. Eso es lo que busqué con mi TFM.

Nosotros no estamos solos en este fenómeno. Hoy existe la tendencia a volver a un pasado donde las cosas tenían mucho más valor. Muchas son las personas de mi círculo que vuelven a lo analógico, a coleccionar revistas, o que prefieren el tacto del papel de un libro. Porque eso da valor a lo que lees y a lo que consumes. Te hace dedicarle un tiempo y una pausa, algo muy limitado en nuestros días. Yo mismo he recuperado la antigua cámara analógica de mi padre; hago las fotos, las revelo, y al final los resultados tienen más valor porque son únicos. Pienso que la gente se está dando cuenta de esto y está volviendo a darle valor a las cosas analógicas.

 

¿Por qué terminó su actividad Helsinki 40?

La página web de Helsinki 40 atrajo muchas miradas, llegando a reunir más de 3000 visitas en sus primeras semanas de existencia. Ofrecíamos contenidos de muchísima calidad y muy cuidados. Reportajes en profundidad, artículos de opinión, reseñas. Incluso entrevistamos a figuras del deporte como Ruth Beitia, oro en los JJOO de Río en 2016, o Babakar Seck, karateca y actual oro mundial. Éramos un grupo de amigos jóvenes, recién terminando la carrera y con mucha ambición. Sin embargo, la ambición no daba dinero y finalmente la página web terminó desapareciendo. Fue una auténtica lástima, Aunque no descartamos volver a las andadas si encontramos alguna forma de financiación.

 

Helsinki 40

 

Tienes formación de periodista: ¿qué te llevó a cursar un Máster en Diseño Gráfico?

Me adentré en la carrera de Periodismo queriendo trabajar en un estudio de radio, básicamente quería comunicar de la forma menos gráfica posible. Al final salí de la carrera queriendo transmitir el mensaje únicamente con la imagen. Podría tratarse perfectamente de un colmo, pero así fue.

A mí, como periodista y como consumidor de periodismo, me gusta el llamado slow journalism o periodismo pausado. Contenidos en profundidad, de coleccionista, cercanos a lo poético… Es la forma más seductora, romántica y artística de hacer periodismo, a mi parecer.

Esa es la forma de hacer periodismo a la que me quería dedicar. Unir la profesión periodística con una tendencia cada vez más artística. Por ello acabé acercándome cada vez más al diseño gráfico, la disciplina que mejor une los dos mundos.

Siguiendo con esta línea, piezas como este recopilatorio de Helsinki 40 son expresiones perfectas de esa convivencia entre arte y comunicación, o diseño gráfico y periodismo. Trabajos como este libro quiero que sean mi forma de hacer periodismo. Por ello, esa convivencia, ese nexo de unión entre los dos mundos, es la razón por la que decidí adentrarme en este Máster en Diseño Gráfico. 

 

Helsinki 40

 

¿Qué puede aportar el slow journalism a nuestra realidad histérica y cacofónica, y cómo se representa/exhibe gráficamente? 

No podrías haber definido mejor la situación que vivimos hoy en día con respecto al periodismo. Dentro de este barullo de información poco contrastada, parcialidades e intereses, el slow journalism pretende contagiar la misma pausa con la que se elabora, creando contenidos que transmiten cariño por el periodismo y que así lo perciban sus lectores. Creo que esta forma de entender la comunicación y el periodismo puede hacernos cambiar nuestra forma de consumir información y convertirnos en unos consumidores más sanos de periodismo.

Este slow journalism lo concibo como la forma de hacer periodismo más cercana al arte. Una obra cuidada, pulida, personal y hecha para disfrutarse. Nosotros en Helsinki 40 defendíamos lo mismo. Reportajes en profundidad, entrevistas cercanas, reseñas de libros que nos parecían interesantes, etc. Al fin y al cabo eran trabajos tan cuidados y de calidad que se convertían en algo personal y ya no los publicábamos para conseguir visualizaciones, sino para contagiar ese cariño que construíamos a lo largo de su elaboración. 

Desde el punto de vista gráfico el slow journalism se rige por las mismas normas. Tomarse todo el tiempo necesario para diseñar la pieza, pulir cada uno de los detalles, cada página, cada pliego… Con esa misma filosofía abordé el diseño de este libro. Así es como se ha terminado convirtiendo en mi trabajo más personal, una pieza de coleccionista y única.

 

Helsinki 40

Póster promocional del artículo La Crudeza del Sueño Americano, incluido en el libro de Helsinki 40.

 

¿Vuelve Helsinki 40?

Sí, Helsinki 40 ha vuelto. La realización de esta publicación analógica ha vuelto a unir lo que una vez fue un medio puramente digital. Pero esta vez es por una buena razón: El Mundial. Estamos muy contentos de poder volver a crear contenidos y volver a ilusionarnos con este medio. 

He estado trabajando en este libro desde enero, comentando con el resto del equipo todos mis avances y haciéndolos partícipes. Al fin y al cabo, todos somos autores de alguno de los contenidos recuperados. Este trabajo nos ha unido aún más y ahora hemos sacado adelante un podcast sobre la actualidad del Campeonato del Mundo de Fútbol. Tenemos ganas y más experiencia que hace dos años, así que esperamos que salgan cosas interesantes de este reencuentro.

 

¿Cómo habría contado Helsinki 40, narrativa y gráficamente, las luces y oscurísimas sombras de este mundial de la consagración de una leyenda?

Este Campeonato Mundial de la FIFA ha sido el más controvertido y extraño que hemos vivido. Te llegabas a sentir algo culpable cuando mirabas el calendario y esperabas con ansía aquel 20 de noviembre. Escuchabas en las noticias y en las redes la sucesión de derechos humanos violados por la organización o las declaraciones sin sentido de dirigentes, cuando tú simplemente querías ver buen fútbol. Ha sido muy extraño. 

Nosotros lo hemos disfrutado como cualquier otro mundial, pero, teniendo en cuenta el surrealista contexto en el que se ha desarrollado, la manera de contarlo no podía ser menos. Por ello, decidimos volver al ámbito digital para comenzar un nuevo podcast llamado La Merendola. En este podcast nos hemos tomado el campeonato con el mismo sinsentido y como si de una merienda se tratara, como su propio nombre indica. Casi diez programas publicados a lo largo del campeonato han resumido las últimas noticias del mundial sin ningún tipo de filtro, con pelos y señales. Hemos dejado de lado aquellos contenidos cuidados, serios y bien trabajados, para ‘bajar al barro’ con este podcast y ensuciarnos un poco las manos. Se podría decir que ha sido nuestra forma de protestar.

El aspecto gráfico ha jugado un papel muy importante en esta iniciativa. Al final, si a la hora de querer comunicar no le das valor y trabajas muy bien el aspecto gráfico, todo cojea. Es esencial, más aún en tiempos donde todo tiene que entrarte por los ojos. Para este podcast, tanto lo narrativo como lo gráfico han ido de la mano desde el principio, no pueden existir la una sin la otra. Desde la propia identidad hasta los recursos gráficos, pasando por los contenidos publicados en las diferentes redes sociales, todo ha tenido un mismo tono cercano, cómico y sin filtros. Porque censura ya ha habido suficiente en Qatar… 

Ya lo decimos en nuestro disclaimer, somos conscientes de la violación de derechos humanos que se ha llevado a cabo alrededor de la celebración de este mundial, pero “nuestra vocación periodística y nuestra vulgaridad futbolística nos impedían perdernos semejante cita”.

 

Más información sobre el Máster en Diseño Gráfico.