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Inteligencia Artificial vs Inteligencia Artística

Inteligencia Artificial vs Inteligencia Artística

En un principio fue la rueda. De la rueda nacieron mecanismos sencillos que se convirtieron en máquinas simples, que crecieron y se transformaron en impresionantes obras de la ingeniería, en vehículos rodantes, voladores, espaciales. Ahora tenemos electrodomésticos cada vez más avanzados que nos liberan de buena parte del trabajo doméstico, ordenadores y smartphones que procesan enormes cantidades de información y nos permiten comunicarnos de formas que antes solo contemplaba la ciencia-ficción, robots de gran precisión produciendo incansablemente en las fábricas e incluso apoyando a los cirujanos en los hospitales.

Y el siguiente paso ya está en marcha: el siguiente paso es todo lo anterior, pero de forma autónoma e inteligente. Lo que ya conocemos como Inteligencia Artificial: electrodomésticos inteligentes, asistentes robóticos inteligentes, sistemas capaces de tomar decisiones y de aprender de ellas, vehículos sin conductor, y un sinfín de aplicaciones que todavía ni imaginamos, pero que llegarán antes de lo que muchos creen. Esto, por supuesto, plantea una gran incógnita: si las máquinas asumen nuestros trabajos, ¿de qué trabajaremos nosotros?

Según Harvard Review, el futuro del trabajo humano pasa por la imaginación y la creatividad, porque si bien todo aquello que es mecánico, técnico, programable, repetitivo o previsible puede ser “enseñado” a una inteligencia artificial, lo que más difícil de enseñar será, sin lugar a dudas, la creatividad, una característica puramente humana cuyo funcionamiento ni tan siquiera hemos logrado entender del todo todavía. Pero que no hayamos alcanzado a desentrañar todo el mapa de las capacidades únicas del cerebro humano no significa que no sepamos cómo usarlo y estimularlo.

La mente humana que nos bajó del árbol y que ahora nos envía a las estrellas posee una cualidad original, una IA propia: la Inteligencia Artística.

Si la Inteligencia Artificial reproduce, la Inteligencia Artística crea.
Si la Inteligencia Artificial asume, la Inteligencia Artística lidera.
Si la Inteligencia Artificial repite, la Inteligencia Artística innova.
Si la Inteligencia Artificial responde, la Inteligencia Artística plantea nuevas preguntas.

Un ordenador puede conducir, pilotar, calcular, operar, comprar, vender, construir, vigilar, defender. Pero no puede imaginar, soñar, idear, diseñar, transgredir.

Por eso el futuro, que empieza mañana, lo vamos a diseñar los creativos.

Por eso ahora es el momento del arte. Ahora es el momento de ser creativo.