
¿Hace falta cruzar el Atlántico para entender qué significa realmente diseñar una identidad visual? Quizás no. ¿Pero ayuda? Definitivamente sí. A finales de abril este máster viajó a Nueva York con una pregunta en la maleta: ¿cómo se construyen las marcas más reconocibles del mundo? Una semana, varios estudios top, una escuela de referencia y muchas ideas después, se trajeron varias respuestas… y unas cuantas dudas estimulantes más.
📍 Día 1: De Silicon Valley a Brooklyn, sin salir de Manhattan
La primera parada fue en las oficinas de Meta, donde Instagram y Whatsapp conviven como si fueran vecinos de pasillo. Tras una visita guiada entre plantas y pantallas, la jornada se cerró en la azotea: café, merienda y charla en confianza con una product designer de Instagram, una desarrolladora de Whatsapp y el responsable del perfil de Instagram. ¿El tema? Su día a día, sus decisiones, sus trayectorias. Traducido: branding de verdad, desde dentro.
Después, el salto al universo de Burn & Broad, estudio independiente que equilibra trabajos para Nike o Loewe con proyectos personales bajo el alias Another Day. ¿Lo que más llamó la atención? Su libertad creativa, su energía y el hecho de financiarse un proyecto propio artístico cada año. Inspirador es quedarse corto.
El día terminó en Salotto, un coworking con acento italiano donde profesionales autónomos colaboran en remoto para clientes de todo el mundo. Tras conocer sus perfiles y escuchar sus consejos, los estudiantes compartieron sus portfolios en sesiones individuales. Revisión directa, feedback útil y mucha humanidad.

🏙️ Día 2: De Wall Street al diseño con sonrisa
La jornada comenzó por todo lo alto —literalmente— con desayuno en las oficinas de .monks, en pleno Wall Street. La sesión giró en torno a cómo integrar inteligencia artificial en proyectos de diseño para crear experiencias más personalizadas e interactivas. Porque sí, la IA también tiene estética.
Por la tarde, visita a Koto, estudio global con alma de startup. Su filosofía: trabajar con grandes marcas, pasándoselo bien por el camino. La conversación con sus diseñadores dejó claro que una metodología horizontal no está reñida con la excelencia. El rebranding de Amazon es prueba suficiente.

🌀 Día 3: Color, 3D y un perrito
Zero Studios fue amor a primera vista. Sus proyectos —vibrantes, dinámicos, multiformato— marcan el tono de muchas marcas emergentes en EE.UU. La visita no solo fue visualmente estimulante: también hubo charla sobre trayectorias personales, estudio abierto, cultura colaborativa… y sí, un perrito adorable en la oficina. Algún que otro currículum seguro que cayó allí esa misma noche.

🌿 Día 4: Agua, tintes y conciencia
El último día de clase se celebró en Parsons School of Design, donde Juanli y Rodolfo propusieron un reto tan poético como tangible: diseñar una campaña de concienciación sobre la contaminación del agua, usando exclusivamente tintes naturales y el agua recogida en distintas zonas de Brooklyn. El resultado: un ejercicio físico, directo y comprometido. Un respiro fuera de pantalla que muchos agradecieron profundamente.

¿Y qué queda de todo esto?
Quedan referentes, conexiones y, sobre todo, una mejor comprensión del terreno que pisan las marcas hoy: estructuras jerárquicas frente a estudios horizontales, corporaciones gigantes frente a pequeños colectivos, inteligencia artificial frente a pigmentos naturales. Los estudiantes volvieron con la certeza de que hay muchas formas de diseñar, pero solo unas pocas de hacerlo con intención, con criterio y con personalidad.



